Sólo monólogos
Sólo monólogos no para de hablar. No dialoga sino que desarrolla su discurso personal en cada conversación. Hace una catarsis verborrágica. Habla a través de su monólogo imponiendo su parecer. Le cuesta mucho escuchar. No quiere oír, pues se interrumpe su monólogo. Se impone a través de sus palabras. No para de mandar audios y no escuchar los nuestros. Tiene una propuesta unidireccional de comunicación. Le salen miles de globitos de su boca por minuto. Contesta argumentando con frases sacadas de libros de estratagemas. Conceptualiza como valedera sólo su verdad conveniente. Sólo monólogos necesita un límite en su monólogo gozoso de sí
Comentarios
Publicar un comentario